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Trucos para engañar a tu cerebro cuando juegas al golf

Trucos para engañar a tu cerebro cuando juegas al golf

A veces nuestro juego empieza a fallar estrepitosamente en medio de un partido. Nos empezamos a comer la cabeza, a probar cosas sobre la marcha, y lo hacemos peor. En esos casos, los profesionales suelen aconsejar recurrir a un pequeño “cajón de recursos” simples que nos ayuden a recobrar la confianza y salvar la tarjeta.

Te proponemos tres trucos muy fáciles y prácticos que utilizan profesionales del golf que te pueden servir para engañar a tu cerebro y encarrilar tu juego en los momentos difíciles.

1 – Ponle freno al driver

La ansiedad y los nervios nos pueden jugar malas pasadas en el tee de salida, y una de las consecuencias más habituales es que hagamos el downswing demasiado rápido. Queremos darle fuerte a la bola, y aceleramos demasiado al bajar. Un truco que recomienda la jugadora estadounidense Paula Creamer para calmar esa ansiedad y controlar el golpe con el driver es hacer varios swings de prácticas “con freno”. Es decir, hace unos swings en los que se detiene a propósito unos dos segundos cuando termina el backswing, justo antes de iniciar la bajada del palo para golpear a la bola. De este modo retoma el ritmo normal del swing y calma su ansiedad.

2 – En el approach, olvida la bandera

Para quitar la presión cuando se va a dar un golpe de approach, un truco que aconseja la jugadora australiana de la LPGA Minjee Lee es poner los cinco sentidos en calcular la distancia que hay hasta el centro del green, y no presionarnos con mandar la bola directa al hoyo. Ni los profesionales lo suelen conseguir fácilmente desde fuera del green. Así que no te presiones. Si te centras más en la distancia que en la dirección a la bandera, aunque pierdas la línea, lo más probable es que ese golpe llegue al green. Y después ya es cosa de un buen putt.

3 – Engaña a los putts en cuesta

Hay un truco para patear del legendario entrenador David Leadbetter que nos encanta. Se trata de evitar pasarnos o quedarnos cortos en los putts que son cuesta arriba o cuesta abajo. Todos sabemos que en cualquiera de estos casos, nuestra mente nos juega malas pasadas y solemos darle o muy fuerte o muy flojo a la bola. Para evitar esto, Leadbetter aconseja lo siguiente: cuando el putt es cuesta abajo, imagínate que el hoyo está mucho más cerca de lo que está. Y al contrario, cuando el hoyo está cuesta arriba, imagínate que está más lejos.

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