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Margaret Abbott: La primera golfista que ganó unos Juegos Olímpicos, sin saberlo

Margaret Abbott: La primera golfista que ganó unos Juegos Olímpicos, sin saberlo

La primera mujer que ganó un oro olímpico en golf no fue la coreana Inbee Park en los juegos de Río 2016. La pionera, la que realmente abrió el medallero, fue una estadounidense hace más de 100 años. Su victoria es una de las más surrealistas de la historia del olimpismo.

Margaret Ives Abbott nació en la ciudad india de Calcuta en 1878, en el seno de una familia acomodada. Hija de un comerciante estadounidense, cuando su padre murió siendo ella una niña, se trasladó con su madre y hermanos a Boston y posteriormente a Chicago, en donde empezó a jugar al golf.

Margaret murió sin saber que había ganado el primer oro olímpico en golf

Apenas cumplidos los 20 años, Margaret ganaba torneos y era handicap 2. En 1899, se instaló temporalmente en París con su madre, la novelista y crítica Mary Abbott, que había recibido el encargo de escribir la guía “A Woman’s Paris”. La joven Margaret aprovechó su estancia en la capital francesa para estudiar arte con Rodin y Degas.

Los Juegos Olímpicos de 1900, los segundos de la era moderna, se celebraron en París. Fueron atípicos, y se alargaron durante meses, de mayo a octubre, coincidiendo con la celebración de la magnífica Exposición Mundial, que acabó eclipsando por completo los eventos deportivos. Fueron, además, los primeros juegos en los que se permitió la participación de las mujeres.

Durante su estancia en París, las Abbott se enteraron de que se celebraba un torneo de golf femenino, y se apuntaron. La prueba se celebró el 4 de octubre de 1900, en el campo de 9 hoyos de Compiègne, al norte de París, con la participación de 19 jugadoras.

Abott en los Juegos de 1900

Margaret ganó el torneo, con un total de 47 golpes, seguida de las también estadounidenses Polly Whittier y Abbie Pratt. Su madre terminó en el séptimo lugar. Hasta la fecha, todavía son las únicas madre e hija que han competido en el mismo evento en los mismos juegos olímpicos.

En aquellos juegos no se entregaron medallas, sino objetos conmemorativos, y Abbott recibió un cuenco de porcelana como premio. Lo más curioso es que ni ella ni el resto de las mujeres que participaron en el torneo sabían que se trataba de una prueba de los Juegos Olímpicos de 1900, sino más bien pensaban que era un evento relacionado con la Expo Mundial de París.

Cartel de los Juegos de 1900

Debido a su larga duración, a su escasa popularidad y a que la gente se refería a ellos como Championnats Internationaux o International Championship, las Olimpiadas de 1900 fueron un poco confusas y pasaron desapercibidas. Muchos eventos se publicitaron como parte de la Expo, y no como pruebas olímpicas. Por este motivo, Margarett Abbott y el resto de mujeres pensaron que se trataba de un torneo social más.

Abbott siguió viviendo en Francia hasta 1901. Un año después, se casó con el célebre periodista y humorista Finley Peter Dunne, y dejó de competir para formar una familia.

Margaret nunca supo que había ganado un oro olímpico, y mucho menos que había sido la primera mujer de Estados Unidos en lograrlo.

Su logro y su merecido lugar en la historia se supo años después de su muerte, en 1955, cuando la historiadora Paula D. Welch empezó a indagar y descubrió que Abbott no aparecía en los anales del olimpismo.

El golf, tanto masculino como femenino, no volvió a ser deporte olímpico hasta más de un siglo después de la gesta de Abbott, en los Juegos de Río 2016.

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