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Madeira, elegida Mejor Destino Emergente para jugar al golf

Madeira, elegida Mejor Destino Emergente para jugar al golf

El archipiélago de Madeira se suele asociar más a Cristiano Ronaldo, su ciudadano más ilustre, que al golf. Pero quizás te sorprenda saber que la región autónoma portuguesa cuenta con tres magníficos campos y acaba de ser reconocida como el Mejor Destino de Golf Emergente en los prestigiosos World Golf Awards de 2019.

A unas 5 horas en avión desde Madrid (con escala en Lisboa), Madeira tiene un suave clima subtropical que permite jugar al golf y desconectar de la rutina en cualquier época. Las pequeñas islas volcánicas de colores intensos, paisajes sorprendentes, excelente gastronomía y atardeceres de película tienen motivos sobrados para hacerse un hueco entre los destinos golfísticos europeos. Te presentamos sus tres campos de golf, todos ellos firmados por ilustres diseñadores.

 SANTO DA SERRA (Isla de Madeira)

Fundado en 1937 y rediseñado en 1991 por el legendario Robert Trent Jones Sr (Valderrama, Hazeltine, Peachtree), es un campo con vistas espectaculares sobre el océano. Sede habitual del Open de Madeira, de sus 27 hoyos, los número 3 y 4 del recorrido Machico son emblemáticos, de esos que no se olvidan.

PALHEIRO GOLF (Isla de Madeira)

Inaugurado en 1993 con diseño de Cabell B. Robinson (Finca Cortesín, La Reserva de Sotogrande), Palheiro Golf forma parte de una hacienda histórica que incluye un hotel cinco estrellas Relais & Chateaux y un bucólico jardín. Situado a 500 metros sobre el nivel del mar, algunos de los hoyos parecen flotar encima de la ciudad de Funchal, a solo 10 minutos en coche.

PORTO SANTO GOLFE (Isla de Porto Santo)

Para llegar a la segunda isla en tamaño del archipiélago se puede tomar un vuelo desde Funchal (20 minutos) o un ferry (2,5 horas). El campo Porto Santo, inaugurado en 2004, es obra de Severiano Ballesteros y tiene 18 hoyos que discurren por dos rutas con entornos muy diferentes: los nueve del sur, muy al estilo norteamericano, siguen un recorrido salpicado de lagos y exigen un juego largo y preciso, mientras que los segundos nueve hoyos bordean acantilados exigentes y recuerdan los links escoceses. El hoyo 13, un par 3 de 200 yardas con vistas majestuosas, es el rincón más emblemático del campo.

Toma nota: el Madeira Golf Passport es un bono que permite jugar 5 veces en total en los dos campos de la «isla grande», el Santo da Serra y Palheiro. Cuesta 360€ y hay que consumir los green fees en un periodo de dos semanas.

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