Estás Leyendo
Las 7 razones por las que debes practicar pilates si juegas al golf

Las 7 razones por las que debes practicar pilates si juegas al golf

Jugadores de golf profesionales como Tiger Woods, Miguel Ángel Jiménez, Luna Sobrón, Mariajo Uribe, Lizette Salas o Tommy Fleetwood han incorporado la práctica del pilates en su día a día. Pero, ¿en qué consiste y cómo puede beneficiar a los golfistas?

La bilbaína Amaia Gallastegi (Amaiafit) es una instructora y divulgadora del Método Pilates que a través de su canal de YouTube ha logrado «enganchar» con rigor y simpatía a miles de pilateros en España y América Latina. Hablamos con ella entre clase y clase para que nos ayude a entender descubrir las virtudes de esta técnica y por qué cada vez tiene más seguidores entre los jugadores de golf.

¿En qué consiste el Método Pilates?

El Método Pilates es un sistema de entrenamiento que une el dinamismo y la fuerza muscular con el control mental y la respiración, trabajando el cuerpo como un todo, desde la musculatura más profunda a la más superficial. Se busca mantener el equilibrio muscular y dar estabilidad y firmeza la columna vertebral a través del core o powerhouse (nuestro ‘centro’), consiguiendo un cuerpo fuerte y funcional, tanto para el día a día como para cualquier otra actividad física o deporte, ya que nos ayuda a aprender a movernos de manera más eficiente.

¿Lo puede practicar cualquier persona, o requiere una buena forma física?

Practicar pilates es recomendable para toda persona, sin importar su sexo, edad, ni condición física, ya que las sesiones se pueden adaptar a todos los niveles y limitaciones. Está indicado tanto para aquellos que se introducen por primera vez en la actividad física como para los que buscan mejorar su rendimiento deportivo y disminuir la posibilidad de sufrir alguna lesión, como pueden ser los deportistas de élite.

Puede ser de gran ayuda para la rehabilitación tras una lesión (protusión, hernia, esguince, artrosis…), para recuperar la fuerza muscular tras un largo periodo de inactividad, y en caso de sufrir molestias músculo-esqueléticas producidas por malos hábitos, como puede ser pasar muchas horas sentados, posturas forzadas y mantenidas, inactividad física, etc.

Es ideal también en el embarazo, porque además de hacer que los cambios que se producen durante la gestación sean más llevaderos, ayuda a preparar el cuerpo para el momento del parto y para la recuperación posterior.

Y a los jugadores de golf en concreto, ¿qué beneficios les puede aportar la práctica del pilates?

El pilates puede ser un muy buen complemento para los golfistas, ya que ayuda a potenciar las cualidades físicas que esta disciplina requiere. Tiene numerosos beneficios, pero voy a resumirlos en siete:

  1. Pilates trabaja para mejorar la alineación corporal, consiguiendo una buena postura y corrigiendo descompensaciones musculares, lo que favorece una mayor eficacia en los movimientos.
  2. Para un swing uniforme, es fundamental entrenar el core (powerhouse), ya que éste ayudará a estabilizar la columna vertebral y a prevenir posibles dolencias y/o lesiones.
  3. Con la práctica de pilates se adquiere una mayor conciencia corporal, incrementando el control en la ejecución del swing.
  4. Mejora la rotación, aumenta la amplitud de movimiento de las caderas y de los hombros, y consigue una buena estabilidad escapular. Con todo ello, generamos mayor energía y potencia consiguiendo así golpes más potentes y precisos.
  5. Pilates potencia la fuerza, permitiendo mejorar la distancia con el drive. Mediante ejercicios específicos se fortalecen los brazos desde la articulación del hombro hasta la muñeca, transmisora de la energía en el momento del impacto.
  6. Mejora de la coordinación y el equilibrio, y disminuye la fatiga gracias al aumento de la resistencia.
  7. Pilates mejora la concentración, gracias al trabajo de respiración.
Entre los jugadores de golf es más que habitual tener problemas de espalda, cuello y hombros. ¿El pilates es recomendable o desaconsejable en estos casos?

Para los jugadores de golf con problemas de espalda y molestias en cervicales y hombros, practicar pilates es más que recomendable, principalmente porque favorece una mayor conciencia corporal, lo que hace que los movimientos se realicen de manera controlada y más segura, y sin implicar a grupos musculares innecesarios.

Una mala postura puede ser un factor muy importante en la aparición del dolor, y uno de los principios básicos del Método Pilates es conseguir la correcta alineación del cuerpo.

Debido a la unilateralidad que el golf requiere aparecen desequilibrios musculares, por lo que trabajar la bilateralidad es de vital importancia. Pilates busca conseguir el equilibrio corporal fortaleciendo la musculatura débil y relajando las zonas que se encuentran con demasiada tensión. Un cuerpo fuerte y con un buen equilibrio muscular hará que el dolor disminuya y ayudará al golfista a prevenir futuras lesiones.

Eso sí, siempre es importante recalcar que la constancia es fundamental para que disminuyan todas estas posibles molestias.

¿Cuál sería una rutina de pilates recomendable para un golfista amateur?

De manera general, yo recomendaría a un golfista practicar pilates como mínimo entre 2-3 días a la semana. Aparte de esto, antes de comenzar a jugar al golf, considero fundamental realizar una pequeña rutina de activación previa de unos 10-15 minutos. Esta rutina deberá tener ejercicios de movilidad y activación dirigidos a preparar el cuerpo, consiguiendo un mayor control y conciencia corporal. De esta manera conseguiremos realizar movimientos más eficaces y seguros.

¿Aconsejarías indistintamente pilates máquina y pilates suelo, o son para perfiles diferentes de personas?

El pilates con máquinas (o reformer) y pilates suelo (o mat) son complementarios. Ninguno es mejor que el otro, por lo que lo más interesante es combinar las dos modalidades para obtener lo mejor de cada una.

Para principiantes y/o personas con movilidad reducida es más recomendable comenzar trabajando con las máquinas, ya que nos asisten y ayudan a ejecutar el movimiento correctamente. Las resistencias de las máquinas pueden regularse poco a poco, y es por ello que también se usan para retar a los alumnos más avanzados aumentando la resistencia, la carga y la dificultad.

El entrenamiento en suelo es más exigente. Supone tener que luchar directamente contra la gravedad, ya que no disponemos de una máquina que nos asista y somos nosotros solos controlando nuestro cuerpo.

Amaia Gallastegi es licenciada en Ciencias de la Actividad Física y del Deporte por la UPV y tiene un Máster en Actividad Física y Salud.

Volver al inicio