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Ejercicios básicos para aprender a visualizar en el campo de golf

Ejercicios básicos para aprender a visualizar en el campo de golf

Todos los golfistas sabemos que en este juego la cabeza es la que manda. Sin embargo, en nuestros entrenamientos nos solemos concentrar exclusivamente en trabajar el aspecto físico y técnico del deporte. Con la práctica de unos sencillos ejercicios mentales, está comprobado que podemos mejorar nuestra concentración y el rendimiento en el campo de juego.

La visualización es una técnica psicológica que nos permite crear una imagen mental de lo que deseamos que suceda en la realidad. Muchos deportistas de élite utilizan este método para afrontar sus competiciones con tranquilidad y confianza, aislándose en momentos clave para meterse de lleno en el escenario.

El gran Jack Nicklaus siempre ha dicho que uno de sus secretos en el terreno de juego es la visualización. Antes de dar un golpe, se imagina su propia película con lo que va a pasar con la bola, dónde va a caer y cómo va a rodar. También se ve a si mismo dando ese golpe, generando la energía que se necesita para lograr el impacto perfecto. Una recreación en detalle, minimalista, que le ayuda a concentrarse y a descartar cualquier pensamiento negativo.

El golf es un 90% mental… y el otro 10% también es mental

Jim Flick, legendario instructor de golf

Básicamente, se trata de cambiar pensamientos negativos como “ojo, que a la derecha hay agua”, por imágenes positivas de cómo va a ser el golpe perfecto. Esto no garantiza que el golpe vaya a salir bien, pero ciertamente ayuda mucho más que estar pensando que la bola va a caer en el agua o perderse en el bosque.

Para aprender a visualizar, puedes empezar con unos sencillos ejercicios mentales. Hazlos de manera progresiva, 10 o 15 minutos cada día:

EJERCICIO 1:

Siéntate en un rincón tranquilo, cierra los ojos, y piensa en el salón de tu casa. Visualiza dónde están los muebles y de qué color son; piensa en los cojines del sofá, en cuántos son y cómo son sus estampados; en dónde están los mandos a distancia, en cómo están las cortinas, etc. Intenta recrear el olor, los ruidos… Dibuja una imagen clara de todo en tu mente.

Con este ejercicio vas a ir acostumbrándote a recrear imágenes vivas y sensoriales de tu entorno.

EJERCICIO 2:

Siéntate en un rincón tranquilo, cierra lo ojos, e imagínate jugando al golf en tu campo favorito. Elige un hoyo que no se te de muy bien, por el motivo que sea, y piensa en cuál sería tu secuencia de golpes ideal. Recrea todo el escenario en tu mente: el olor de la hierba, la luz del sol, el viento, los árboles que se mueven, etc. Ahora, imagínate jugando ese hoyo, golpe a golpe. Siente cómo le das a la bola, el impacto del swing, el sonido del palo… y visualiza la trayectoria de la bola como si estuvieses viendo la televisión, con la línea del tracker. Cuando llegues al green, exactamente igual: siente el putter, visualiza la línea, escucha el sonido de la bola al caer dentro del hoyo.

Empieza con un hoyo, y poco a poco añade más. Puedes llegar a imaginarte todo el recorrido si quieres.

En tu rutina

Cuando ya le tengas el punto pillado a la técnica básica de visualización, vete introduciéndola poco a poco en tu juego. Empieza en el campo de prácticas, reservando por ejemplo 15 minutos de cada sesión a dar golpes en los que aplicas esta técnica. Cierra los ojos e imagina-recrea perfectamente cómo vas a dar ese golpe, a dónde va a ir y cómo van a ser tus sensaciones.

Lo ideal en última instancia es que incorpores la visualización a tu rutina pre-golpe, de manera que te permita aislarte y concentrar todos los sentidos en tu juego. Notarás además que es una muy buena manera de calmar los nervios y mantener una actitud positiva.

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