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Cómo rebajar la tensión cuando jugamos al golf: el truco de la patata

Cómo rebajar la tensión cuando jugamos al golf: el truco de la patata

La tensión es nuestro enemigo número uno en el campo de golf; hace que nuestros músculos se contraigan, e impide que nuestro cuerpo se mueva con fluidez. Pese a ello, cuando jugamos al golf y sabemos que algo está fallando, no pensamos que el origen de nuestro problema es la tensión acumulada en nuestro cuerpo, sino más bien una mala técnica o postura.

El exceso de tensión muscular en los golfistas se suele producir en torno a brazos y hombros, y también en la cara, sobre todo en la mandíbula.

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Si jugamos con el tronco superior agarrotado, el fisioterapeuta lo detecta rápidamente, pero la tensión en el rostro pasa muchas veces desapercibida, y solo nos damos cuenta de ello cuando se nos rompe un diente de tanto apretar o nos lo dice el dentista durante una revisión.

Para identificar y corregir el exceso de tensión al jugar al golf en torno a la cara, hay un método casero muy sencillo que utilizan muchos instructores: el truco de la patata.

El ejercicio consiste en colocar en la boca, sobresaliendo entre los labios, una patata frita de paquete (mejor si es de tipo Pringles) y golpear la bola sin romperla.

Si eres capaz de hacer tu swing de golf con la patata entera entre los labios, eso quiere decir que juegas sin un exceso de tensión en la cara. Por el contrario, si la patata se rompe al golpear la bola, es una señal de que has apretado demasiado la mandíbula y los dientes, por efecto del estrés que te genera el juego.

Si tienes ese problema, cuando lo corrijas y te acostumbres a jugar al golf con la cara relajada, notarás mucho menos cansancio al terminar los partidos, y probablemente tu juego mejorará al tener el cuerpo menos agarrotado durante los 18 hoyos.

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