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Ana Belén Sánchez: «No cambiaría la Solheim Cup por nada»

Ana Belén Sánchez: «No cambiaría la Solheim Cup por nada»

La malagueña Ana Belén Sánchez fue la tercera española en jugar una Solheim Cup, tras Paula Martí y Raquel Carriedo. Fue la del 2003, en Suecia, con compañeras en el equipo como Annika Sörenstam, Laura Davies, Suzann Pettersen y Catriona Matthew. Bajo la capitanía de la sueca Catrin Nilsmark, el equipo de Europa ganó al de las americanas por un rotundo 17½ a 10½. Retirada del golf profesional, Ana Belén Sánchez es actualmente Directora de la Escuela de la Academia de Golf Miguel Ángel Jiménez en Torremolinos (Málaga). Recordamos con ella su paso por la Solheim Cup y cómo ve al equipo europeo ante la cita de septiembre en Gleneagles.

En la Solheim de 2003 coincidiste con las dos actuales capitanas de Europa y USA (Catriona Matthew y Juli Inkster). ¿Qué recuerdos tienes de ellas?

He tenido la suerte de jugar con Catriona más de una vez, y la recuerdo como una persona callada, respetuosa con los demás, siempre sonriente, y que además formaba un tándem perfecto junto a su marido Graeme como caddy. De Julie Inkster no puedo decir mucho, sólo la conocí en la Solheim y fue durante mi partido de dobles, en el que además nos dieron “pal pelo”; ella jugaba con Beth Daniel y yo con Mhari McKay. Luego me he cruzado con ella en algún British y Evian masters, y siempre ha sido muy educada.

¿Cómo valoras tu paso por la Solheim?

La recuerdo como una semana donde las mariposas en el estómago no pararon desde el lunes que llegué hasta el domingo que me marché. El ambiente, el público, el equipo… fue una semana dura de estrés; en cuanto acababas los entrenamientos tenías que ir a la sala de prensa, luego a algún cocktail o presentación de algo y mil cosas. Te levantabas a las seis y te acostabas a la una. Pero aun así, no lo cambiaría por nada. La sensación de que formas parte de algo increíble es superior a todo eso.

El equipo de Europa en la Solheim Cup 2003 (Ana Belén, arriba a la derecha)

Tenías 27 años y eras una de las rookies de ese año. ¿Cómo afrontaste esa experiencia, teniendo como compañeras a leyendas como Laura Davies y Anikka Sörenstam?

Con Laura Davies jugué por primera vez en el 99, cuando íbamos liderando un torneo en Suecia durante la tercera vuelta, y fue increíble. Recuerdo que me dijo cuando acabamos que le había encantado jugar conmigo y que llegaría muy lejos. Así que, cuando llegué a la Solheim, obviamente me soltó un: “¡Te lo dije!”.

Con Annika tuve la suerte de jugar alguna vuelta de entrenamiento de la Solheim y yo creo que fue el día que más aprendí en golf (o al menos uno de ellos). La planificación y estrategia que tenía Annika era impresionante, y yo en esa época era pura sensación, jugaba según me sentía en ese momento. Recuerdo que estábamos en el hoyo 17, un par 4, y teníamos un viento lateral de izquierda a derecha (el que menos gusta a los diestros), y ella se plantó ahí, apuntó a bandera y jugó un draw contra el viento. Yo pensé “está loca”, pero jamás he visto un golpe tan recto a bandera con un viento lateral fuerte. Adivina ¡hizo birdie!

¿Cómo ves al equipo de Europa de este año?

Es un equipo fuerte, con la ventaja de que han jugado juntas en la misma situación. Incluso las rookies están en un momento estupendo y harán un papel magnífico.

¿Te ha sorprendido la elección de Pettersen y que se quedara fuera Mel Reid?

Sorprenderme no, aunque si hubiera podido hubiese cogido a las dos; son dos personalidades fuertes que empujan mucho al equipo. Suzann estaba en el equipo cuando yo jugué en Barseback, aunque ya la conocía de antes. Es una jugadora que desde que empezó tenía muy claro donde quería estar. Es muy competitiva y es capaz de sacar lo mejor bajo presión, y es un pilar muy importante en el equipo europeo.

¿Cómo ves a Azahara y Carlota este año? Ya son veteranas en el equipo, pero se les resisten los majors…

Todo llegará. Conociéndolas y sabiendo lo que trabajan, es cuestión de tiempo. Las dos se conocen desde pequeñas, aunque no sé si Catriona las pondrá juntas. Pero la Solheim es un mundo, y cuando estás dentro todo se magnifica, las sensaciones, la presión, el compañerismo… por lo que será interesante ver cómo hacen las parejas para sacar lo mejor de cada una de las jugadoras.

¿Algún consejo para las rookies?

Que disfruten. Es una semana que no se olvida en la vida y, aunque lo pasas mal por la presión, volverías a hacerlo una y otra vez.

En pocas palabras, ¿qué crees que puede aportar cada una de las jugadoras seleccionadas al Team Europe?

  • Carlota Ciganda: Serenidad y tranquilidad.
  • Azahara Muñoz: Seguridad. Tiene pocos puntos débiles, por no decir ninguno.
  • Anne Van Dam: No la conozco, pero desde fuera se la ve muy segura de sus fortalezas.
  • Caroline Hedwall: Fuerza. Es una todoterreno; sabes que luchará hasta el final y más allá.
  • Charley Hull: Juventud y una actitud sin miedo (“fearless”).
  • Georgia Hall: Tranquilidad y seguridad.
  • Caroline Masson: Seguridad. Lleva ya unas cuantas Solheim y nunca defrauda al equipo.
  • Anna Nordqvist: Muy buena jugadora de match play, así que es un hueso duro.
  • Celine Boutier: No la conozco, pero viendo la temporada que está haciendo en USA seguro que dará de qué hablar.
  • Jodi Ewart Shadoff: No la conozco.
  • Bronte Law: No la conozco.
  • Suzann Pettersen: Es el pilar del equipo.
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