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Amor y golf: manual de supervivencia para parejas

Amor y golf: manual de supervivencia para parejas

Si eres pareja, familiar o amigo de un jugador de golf, seguramente le habrás dicho alguna vez aquello de: “¿Cómo que te vas a jugar cinco horas?” Sí, es cierto, este deporte tiene sus peculiaridades, y los golfistas somos, además, una fauna un poquito obsesiva.

En aras de la paz y la convivencia, hoy desvelamos el manual de instrucciones del golfista, el a-b-c de supervivencia para todo novio, novia, marido o mujer con cero interés en los fairways.

Las 3 reglas fundamentales:

  1. Si tu pareja juega al golf, debes asumir que un buen pedazo de su corazoncito está ocupado por su amor al golf, al que también tiene que dedicarle mimos y tiempo (normalmente los fines de semana).
  2. El golfista, por muy malo o bueno que sea, está obsesionado con mejorar a toda costa. Es decir, que el rincón de casa en donde se almacenan sus palos y trastos se irá agrandando irremediablemente (sin que ello signifique que su hándicap mejore).
  3. Los partidos de golf duran un promedio de 5 horas. Si a ello le sumas el tiempo que tardas en llegar al campo, la media horita que inviertes en saludar, calentar y echar unas bolas de prácticas, la media hora (mínimo) de la cerveza que tienes que pagar porque has perdido… echa las cuentas: una mañana de golf son, entre una cosa y otra, unas 7 horas.

Dicho lo básico, hay otras cuantas cosillas que no está de más que sepas sobre los jugadores de golf:

  • No le digas nunca a un golfista eso de: “pues no puede ser tan difícil meter la pelotita en el agujero”. Solo conseguirás irritarle.
  • Ojo con las bromas sobre el hándicap. Ningún jugador amateur está satisfecho con su progresión, y es un tema que suele escocer. Si aún encima está teniendo una mala racha… mejor no hacer leña con el tema.
  • Si eres pareja de un golfista, te recomendamos encarecidamente no hacer planes un fin de semana sin haber consultado si tiene algún torneo o un tee reservado. Algunas veces son citas programadas con mucha antelación, en campos muy deseados. Si tu media naranja tiene que elegir planes, probablemente saldrá ganando el golf.
Las obsesiones del golfista

El tema de los regalos

El lado positivo de tener una pareja golfista, es que tienes solucionados todos sus regalos hasta la jubilación. Hay cientos de cosas que le puedes regalar a un freak del golf, de todos los precios, y todas te las agradecerá… si haces los deberes.

Esto significa que, si vas a regalarle material técnico a tu pareja, no compres lo primero que te encuentres en una web china. Fíjate primero en la marca de palos que tiene, las bolas que usa, con qué tipo de ropa juega, etc.

Por ejemplo, a alguien que usa siempre bolas Pro V, no le regales unas bolas del montón, porque no las utilizará, y ni se te ocurra comprarle un putter o cualquier palo sin consultar con un experto. Déjate aconsejar.

Consejos para triunfar

  • Delimita unas líneas rojas con tu pareja. Definid qué días son para el golf y respetadlos, los dos.
  • Te conviene desarrollar un sexto sentido para cuando él o ella regresa a casa después de su partido. Te podemos asegurar que el mundo se ve de otra manera si has tenido un buen día (o no) en el campo.
  • Si quieres entender un poco más su pasión, id alguna vez a un pitch&putt. Son divertidos, económicos y no son tan largos como los campos grandes.
  • Aprovecha y sácale tú también partido a esas horas dedicadas al golf. Organiza escapadas o viajes en las que los dos podáis disfrutar de la experiencia. Mientras uno juega, el otro se zambulle en la playa o se da un masaje en el spa tan a gusto.
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