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Abuelos centenarios con mucho swing en el golf y en la vida

Abuelos centenarios con mucho swing en el golf y en la vida

El golf no tiene edad. Con más o menos giro de cadera, con más o menos potencia, es uno de los pocos deportes que se puede practicar desde la infancia hasta que el cuerpo aguante.

Hoy os contamos tres historias que son un auténtico ejemplo a seguir. Sea cual sea vuestra edad, vuestro handicap y vuestro talento para el golf, lo importante es coger los palos y disfrutar, tal y como nos enseñan estos abuelos.

Ida Pieracci se convirtió en una inspiración mundial cuando a los 101 años protagonizó el documental “Golfing with Ida”, de Dustin Cohen. En el cortometraje, la adorable abuela cuenta cómo cuatro o cinco días a la semana sale a jugar unos hoyos en el San Jose Country Club, en California. Como su casa da al hoyo 2 del campo, tiene una llave de la verja y siempre que quiere entra a jugar, aunque sea sola. Su clave para llegar tan activa a esa edad: “Simplemente ser una buena chavala”. [Ida falleció la pasada Navidad, a los 107 años]

La holandesa Susan Hosang, de 100 años, asombró a los jugadores del circuito europeo cuando este año fue invitada a participar en una jornada del KLM Open. Compartió hoyos junto a los profesionales Matt Wallace, Thomas Pieters y Patrick Reed, que se quedaron boquiabiertos al ver el paso ligero y el finish sin tambaleos de la centenaria jugadora, que se enganchó al golf cumplidos ya los 70.

A sus 100 años, el norteamericano Lindsay Tise juega todas las semanas al golf y sigue ganando a compañeros de partido 20 años más joven que él. De hecho, el pasado verano ganó la medalla de oro en los Juegos Senior de EE. UU. en Alburquerque. “Cuando llegas a mi edad, si le ganas la partida a la edad, vas por buen camino”, asegura el energético abuelo, que tres veces a la semana va al gimnasio para mantenerse en forma.

¿Conoces a algún centenario que juegue al golf? Comparte con nosotras su historia en Facebook. Nos encantaría conocerla.

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